Una herencia de 3,6 millones, un hermanastro y un reparto que no cuadraba
El contador partidor designado judicialmente calculó mal las donaciones y las legítimas. Conseguimos que el juzgado le ordenara rehacer el cuaderno particional entero.
3,6 M€
Caudal hereditario neto repartido en el cuaderno particional
1,2 M€
Legítima estricta en juego entre los herederos forzosos
4 motivos
De oposición planteados, estimados por el juzgado
Cuando en una familia hay hijos de dos matrimonios, donaciones hechas en vida a unos y no a otros, y una viuda con derecho de usufructo, el reparto de la herencia deja de ser un trámite y se convierte en un problema de cálculo. Este caso muestra por qué conviene revisar el trabajo del contador partidor antes de aceptar el cuaderno particional, y no después.
El problema: dos donaciones, dos criterios distintos
Cuatro hermanas, hijas del primer matrimonio del causante, se encontraron con un cuaderno particional que no les cuadraba. Lo había redactado un contador partidor designado judicialmente, y repartía un caudal hereditario neto de más de 3,6 millones de euros. Entre los interesados estaban también la segunda esposa del fallecido, con usufructo vidual, y un hermanastro, hijo de ese segundo matrimonio. El padre había hecho donaciones en vida a unos y a otros. A las cuatro hermanas les había donado participaciones de una sociedad familiar, en dos escrituras separadas: primero la nuda propiedad y años después el usufructo. Al hermanastro, un paquete de participaciones de otra sociedad. El cuaderno no aplicaba el mismo criterio a unas donaciones que a otras. Y como las donaciones en vida son la base sobre la que se calcula cuánto le corresponde de legítima a cada heredero, tratarlas de forma desigual no afectaba a un renglón: desviaba el reparto entero.
Computar y colacionar no son lo mismo (y ahí estaba el error)
Son dos operaciones distintas que se confunden con frecuencia, también entre profesionales:
- Computar (art. 818 CC) es sumar al caudal el valor de lo donado en vida para calcular cuánta legítima corresponde a cada heredero forzoso. Afecta al cálculo de todos.
- Colacionar (arts. 1035 y siguientes CC) es descontar de la porción de un heredero concreto lo que ya recibió del causante en vida. Afecta solo a ese heredero.
Aplicar una donde correspondía la otra, o aplicar criterios distintos a donaciones equivalentes, es el tipo de error que no se ve leyendo el cuaderno por encima y que cambia las cifras en cientos de miles de euros.
Lo que planteamos
Formulamos oposición al cuaderno particional sobre cuatro puntos, con apoyo en jurisprudencia del Tribunal Supremo y de varias Audiencias Provinciales:
- La donación al hermanastro tenía que computarse igual que las demás. El contador le había dado un tratamiento más favorable sin justificación, y eso alteraba las legítimas de todos.
- Las donaciones a las cuatro hermanas debían valorarse por la nuda propiedad donada en su momento, no por un valor superior que incluyera además el usufructo transmitido después en escritura distinta.
- El usufructo de la viuda debía capitalizarse con el criterio temporal correcto: el momento de la partición, no el del fallecimiento (art. 839 CC).
- Había que respetar lo que decía el testamento sobre la adjudicación de unos bienes concretos —unas armas de colección— que el cuaderno repartía de otro modo.
Qué resolvió el juzgado
El juzgado estimó los motivos de oposición planteados en favor de nuestras clientas y ordenó al contador partidor rehacer el cuaderno particional: corrigiendo el tratamiento de las donaciones del hermanastro y de las propias hermanas, capitalizando correctamente el usufructo de la viuda y respetando la voluntad testamentaria en la adjudicación de los bienes en disputa. La legítima estricta en juego superaba 1,2 millones de euros repartidos entre los herederos forzosos.
Qué debería mirar usted si está en una situación parecida
No hace falta una herencia millonaria para que pase lo mismo. Si en la suya concurre alguna de estas circunstancias, el cuaderno merece una segunda lectura:
- Hubo donaciones en vida a alguno de los herederos, aunque fuera hace años y aunque «ya se hablara de ello en su día».
- Hay hijos de distintos matrimonios.
- Hay un cónyuge viudo con usufructo, y no está claro cómo se ha capitalizado.
- La donación se hizo en dos tramos —nuda propiedad primero, usufructo después—, que es donde más se falla al valorar.
- Hay sociedades o empresa familiar en el caudal.
Una vez aceptado el cuaderno, deshacerlo es mucho más difícil. El momento de mirarlo es antes de firmar.
Si tiene un cuaderno particional sobre la mesa y algo no le encaja, tráiganoslo. En la primera conversación le diremos si hay motivo de oposición o si el reparto está bien hecho —también decimos esto segundo, y con frecuencia.
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Cuéntenos su caso
Si sospecha que un reparto no está bien calculado, el momento de revisarlo es antes de aceptar el cuaderno. Después, deshacerlo es mucho más difícil.
28691 Villanueva de la Cañada (Madrid)
